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El Servicio
bibliotecario para niños, es una de las actividades mas importantes de la
biblioteca pública, porque da a los muchachos una idea muy precisa de los
recursos bibliográficos y audiovisuales disponibles para su uso y deleite los
instruye en el manejo eficiente de los mismos.
Se considera que la
supervivencia de la biblioteca pública como entidad sostenida por toda la
comunidad mediante el pago de sus impuestos depende en última instancia de:
a)
La incentivación de la
juventud al uso constante de los libros y demás materiales.
b)
La consulta del personal
bibliotecario para responder a cualquier inquietud vinculada a la información.
c)
El cabal aprovechamiento del
auditorio, de las salas para reuniones pequeñas, los lugares para estudio, las
vitrinas para exposiciones y las demás instalaciones del edificio.
EL TIPO IDEAL DE BIBLIOTECA INFANTIL.
¿En qué consiste la biblioteca ideal para
niños?
¿Cuáles son los requisitos considerados como
esenciales de la misma?
La respuesta a estas inquietudes es:
Necesita libros en número adecuado, sobre
todo los temas y de todos los niveles, bien conservados y con una presentación
atractiva que evite a la lectura, edificios cuidadosa y previsoramente
planeados, provistos de instalaciones adecuadas para el préstamo de libros a
domicilio, para el servicio
De referencia y estudio y para las reuniones
de grupos de usuarios y un personal suficiente en número bien capacitado
profesionalmente para arreglar y mantener ordenada la colección bibliográfica y
promover su uso por los lectores, a quienes ayudará en todo momento con su
asesoramiento y consejo.
El mundo bibliotecario, esta muy lejos de
alcanzar el grado de perfección deseable en una biblioteca ideal para niños.
Solo unas pocas bibliotecas desarrollan un servicio que puede considerarse
satisfactorio en todos los aspectos. La deficiencia más crítica es la falta de
una sala especial para niños con una dotación de libros apropiada.
Además
es reducidísimo el numero de bibliotecarios que eligen una rama del servicio,
en la cual escasean los profesionales cuya preparación y experiencia les
capacitaría para desempeñar sus funciones a entera satisfacción, quizás por que
las perspectivas de progreso profesional en este campo son bastante limitadas.
Indiscutiblemente, merece que se dedique una mayor atención al problema de la
insuficiencia de personal ya que su solución resolvería otras dificultades y
deficiencias que afligen a esta rama del servicio de biblioteca.
Se recomienda al bibliotecario municipal
averiguar con la mayor precisión posible el número de niños que hay en la
comunidad , aunque a menudo se realizan estudios para determinar las
necesidades optimas de la población adulta, es llamativa la indiferencia
reinante en lo que atañe a las necesidades de los niños y de los jóvenes. Un
conocimiento cabal del tamaño de la futura población infantil y juvenil
permitiría a la biblioteca un planeamiento adecuado de diversas actividades
para estos lectores, teniendo en cuenta asimismo las necesidades especiales de
los niños de corta edad y de sus padres y reconociendo la conveniencia de
disponer de una sala para el servicio de referencia y el estudio.
También habría que aumentar el número de
libros de láminas, libros ilustrados que proporcionan un deleite especial a los
niños en edad preescolar. Existe además una notoria de obras de referencia
escritas en lenguaje apropiado para su consulta por los niños, esta deficiencia
es especialmente grave en vista de que la sección infantil ayuda al niño en el
estudio y en la realización de sus tareas escolares.
No hay que olvidar que el número de
bibliotecas de los establecimientos de educación es todavía muy bajo, y su
condición precaria, por eso la sección infantil de la biblioteca pública es en
innumerables comunidades, la única fuente de ayuda bibliográfica de que
disponen la mayoría de los niños.
Otra actividad de la biblioteca ideal para
los niños es su programa de proyecciones de películas y guías positivas, debería
contar también con un escenario que permita la realización de charlas, la
representación de piezas teatrales, programa de reseñas de libros y otras
actividades similares de extensión cultural.
La iniciación en la lectura: Se
recomienda ser elástico en cuanto a la edad mínima en que el niño tendría
derecho a acudir a la biblioteca, ya que en los usuarios infantiles influyen
muchos factores distintos. Aun cuando todavía no sepan leer, los niños podrían
visitar las bibliotecas en compañía de sus padres o hermanos mayores, quienes
podrían retirar libros apropiados para que los pequeños los hojeen o les sea
leídos en casa. Los niños que más uso hacen de esta sección son los de edades
comprendida entre os seis y los catorce años. Los niños de estas edades
manifiestan diversos interese que solo pueden ser satisfechos adecuadamente a
través de la lectura, y que existe entre ellos notables diferencias en cuanto a
su capacidad, utilización y aprovechamiento de la colección, aparte del hecho
de que no todos los niños aprenden a leer rápidamente o con igual facilidad.
Un lego en la materia pensará tal
vez que la función de la biblioteca pública se limita a suministrar libros y
publicaciones a sus usuarios, pero el bibliotecario de hoy sabe que entre sus
responsabilidades figuran la de asesorar a la clientela sobre los recursos de
la institución y la de orientar a los niños en sus lecturas.
Otras funciones principales de la
biblioteca para niños y jóvenes incluyen:
a)
Inculcar en ellos el respeto por los libros.
b)
Inducirlos a considerar el libro como una posesión personal o
comunal, que merece la mayor gratitud y admiración para la utilidad y el placer
que su lectura proporciona.
Una biblioteca para niños debería encargarse del suministro
de una buena selección de libros para ser leídos en casa y para los fines de
referencia.
Todos coinciden en recomendar la conveniencia de destinar a
los niños un espacio donde puedan estudiar, y reservar otro lugar en el
edificio para la realización de diversas actividades culturales.
Gustos Literarios aún no formados Se advierte que las preferencias de
los niños aun no están bien definidas y que a sus pedidos de libros tienden a
reducirse a unos pocos temas. Los bibliotecarios no deben limitarse sus
funciones a proporcionar libros a los niños: El bibliotecario debe reunir la
mejor literatura de imaginación que haya disponible, utilizando con ese fin su conocimiento
de los niños, su familiaridad con el programa de estudios y su dominio del
mundo de los libros para promover entre los pequeños lectores el uso asiduo de
la colección que requiere un criterio eminentemente realista.
Recursos más amplios Es recomendable a los
profesionales encargados de la sección infantil establecer acuerdos con otras
instituciones para activar los préstamos interbibliotecario. Los especialistas
que trabajan con niños, aprovechen a menudo ese servicio, también los niños de
inteligencia privilegiada y los que están a punto de pasar definitivamente a la
sección de adultos utilizarían este servicio, si existiera para obtener libros
sobre diversos temas que les interesan y que no se encuentran en la colección
local.
Se recomienda coordinar a través de planes regionales y
nacionales que cuentan con las herramientas y recursos bibliográficos
necesarios para hacer factibles tales préstamos.
Orientación de lectores infantiles Sobre
este importante tema hay que tomar en cuenta lo siguiente:
La esencia de la orientación en el tacto y la sensibilidad
personal, esta función lleva implícito como requisito ineludible, un cabal
conocimiento tanto de los niños como de los libros. Una actitud compulsiva o
dogmatica de la bibliotecaria puede resultar fatal en un asunto tan delicado
como es el comunicar al niño el entusiasmo que ella siente por la lectura. Más
bien se recomienda la insinuación o sugerencia formulada de modo casi casual,
cuyas posibilidades de éxito son mayores.
Ayuda a las consultas Toda biblioteca para
niños jóvenes debería contar con una amplia variedad de obras de referencia. La
labor del bibliotecario consiste en inculcar a los pequeños lectores el hábito
de acudir a la biblioteca, como el lugar más indicado para encontrar
rápidamente los datos que necesitan.
La biblioteca enseñara al niño con ejemplos claros e
inequívocos, como buscar información, en lugar de ser el propio referencista
que se encargue de la búsqueda.
El Servicio bibliotecario
para niños, es una de las actividades mas importantes de la biblioteca pública,
porque da a los muchachos una idea muy precisa de los recursos bibliográficos y
audiovisuales disponibles para su uso y deleite los instruye en el manejo
eficiente de los mismos.
Se considera que la
supervivencia de la biblioteca pública como entidad sostenida por toda la
comunidad mediante el pago de sus impuestos depende en última instancia de:
a)
La incentivación de la juventud al uso
constante de los libros y demás materiales.
b)
La consulta del personal bibliotecario para
responder a cualquier inquietud vinculada a la información.
c)
El cabal aprovechamiento del auditorio, de
las salas para reuniones pequeñas, los lugares para estudio, las vitrinas para
exposiciones y las demás instalaciones del edificio.
EL TIPO IDEAL DE BIBLIOTECA INFANTIL.
¿En qué consiste la biblioteca ideal para niños?
¿Cuáles son los requisitos considerados como esenciales
de la misma?
La respuesta a estas inquietudes es:
Necesita libros en número adecuado, sobre todo los temas
y de todos los niveles, bien conservados y con una presentación atractiva que
evite a la lectura, edificios cuidadosa y previsoramente planeados, provistos
de instalaciones adecuadas para el préstamo de libros a domicilio, para el servicio
De referencia y estudio y para las reuniones de grupos de
usuarios y un personal suficiente en número bien capacitado profesionalmente
para arreglar y mantener ordenada la colección bibliográfica y promover su uso
por los lectores, a quienes ayudará en todo momento con su asesoramiento y
consejo.
El mundo bibliotecario, esta muy lejos de alcanzar el
grado de perfección deseable en una biblioteca ideal para niños. Solo unas
pocas bibliotecas desarrollan un servicio que puede considerarse satisfactorio
en todos los aspectos. La deficiencia más crítica es la falta de una sala especial
para niños con una dotación de libros apropiada.
Además es reducidísimo
el número de bibliotecarios que eligen una rama del servicio, en la cual
escasean los profesionales cuya preparación y experiencia les capacitaría para
desempeñar sus funciones a entera satisfacción, quizás por que las perspectivas
de progreso profesional en este campo son bastante limitadas.
Indiscutiblemente, merece que se dedique una mayor atención al problema de la
insuficiencia de personal ya que su solución resolvería otras dificultades y
deficiencias que afligen a esta rama del servicio de biblioteca.
Se recomienda al bibliotecario municipal averiguar con la
mayor precisión posible el número de niños que hay en la comunidad , aunque a
menudo se realizan estudios para determinar las necesidades optimas de la
población adulta, es llamativa la indiferencia reinante en lo que atañe a las
necesidades de los niños y de los jóvenes. Un conocimiento cabal del tamaño de
la futura población infantil y juvenil permitiría a la biblioteca un
planeamiento adecuado de diversas actividades para estos lectores, teniendo en
cuenta asimismo las necesidades especiales de los niños de corta edad y de sus
padres y reconociendo la conveniencia de disponer de una sala para el servicio
de referencia y el estudio.
También habría que aumentar el número de libros de láminas,
libros ilustrados que proporcionan un deleite especial a los niños en edad
preescolar. Existe además una notoria de obras de referencia escritas en
lenguaje apropiado para su consulta por los niños, esta deficiencia es
especialmente grave en vista de que la sección infantil ayuda al niño en el
estudio y en la realización de sus tareas escolares.
No hay que olvidar que el número de bibliotecas de los
establecimientos de educación es todavía muy bajo, y su condición precaria, por
eso la sección infantil de la biblioteca pública es en innumerables
comunidades, la única fuente de ayuda bibliográfica de que disponen la mayoría de
los niños.
Otra actividad de la biblioteca ideal para los niños es
su programa de proyecciones de películas y guías positivas, debería contar también
con un escenario que permita la realización de charlas, la representación de
piezas teatrales, programa de reseñas de libros y otras actividades similares
de extensión cultural.
La iniciación en la lectura: Se recomienda ser elástico en
cuanto a la edad mínima en que el niño tendría derecho a acudir a la
biblioteca, ya que en los usuarios infantiles influyen muchos factores
distintos.
Aun cuando todavía no sepan leer, los niños podrían visitar las
bibliotecas en compañía de sus padres o hermanos mayores, quienes podrían retirar
libros apropiados para que los pequeños los hojeen o les sea leídos en casa.
Los niños que más uso hacen de esta sección son los de edades comprendida entre los seis y los catorce años. Los niños de estas edades manifiestan diversos
interese que solo pueden ser satisfechos adecuadamente a través de la lectura,
y que existe entre ellos notables diferencias en cuanto a su capacidad,
utilización y aprovechamiento de la colección, aparte del hecho de que no todos
los niños aprenden a leer rápidamente o con igual facilidad.
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